Estrés, depresión y memoria
23/06/2007 Las personas con estrés o depresión sufren más pérdidas de la memoria, dice un estudio
Estudios recientes logran establecer una relación entre la depresión y el estrés y, la aparición de episodios de falta de memoria, que pueden desembocar en enfermedades neurodegenerativas, tales como el Alzheimer.
Un reciente estudio realizado en Estados Unidos asegura en sus conclusiones que las personas con cierta tendencia a padecer estados depresivos muestran mayor predisposición a padecer MCI, un proceso degenerativo cognitivo leve que, con cierta frecuencia, suele aparecer como paso previo al llamado mal de Alzheimer. Las estadísticas muestran que entre un diez y un quince por ciento de personas con síntomas claros de MCI terminan en Alzheimer. El motivo puede encontrarse en la zona del cerebro sobre la que incide el estrés crónico, que es la misma que regula la memoria.
De este modo, las personas con tendencia a la depresión y el estrés someten sin quererlo a un mayor castigo a esta zona del cerebro que las que viven de una forma más despreocupada.
Con un experimento realizado sobre casi 500 personas durante doce años, se ha logrado poner de manifiesto que la sintomatología que acompaña a estados de percepción negativista de la realidad como la depresión y el estrés crónico tiene funestas consecuencias para el mecanismo que activa la memoria, tanto a corto como a largo plazo. La capacidad de concentración es una de las primeras damnificadas en estos procesos.
Contra este proceso cabe destacar la ayuda que pueden ofrecer actividades directamente relacionadas con la capacidad intelectual, tales como la lectura, juegos de desarrollo mental como el ajedrez, el dominó u otros similares, practicar ejercicio de forma regular y reservar un tiempo para el relax y el descanso de forma asidua y suficiente.
Un reciente estudio realizado en Estados Unidos asegura en sus conclusiones que las personas con cierta tendencia a padecer estados depresivos muestran mayor predisposición a padecer MCI, un proceso degenerativo cognitivo leve que, con cierta frecuencia, suele aparecer como paso previo al llamado mal de Alzheimer. Las estadísticas muestran que entre un diez y un quince por ciento de personas con síntomas claros de MCI terminan en Alzheimer. El motivo puede encontrarse en la zona del cerebro sobre la que incide el estrés crónico, que es la misma que regula la memoria.
De este modo, las personas con tendencia a la depresión y el estrés someten sin quererlo a un mayor castigo a esta zona del cerebro que las que viven de una forma más despreocupada.
Con un experimento realizado sobre casi 500 personas durante doce años, se ha logrado poner de manifiesto que la sintomatología que acompaña a estados de percepción negativista de la realidad como la depresión y el estrés crónico tiene funestas consecuencias para el mecanismo que activa la memoria, tanto a corto como a largo plazo. La capacidad de concentración es una de las primeras damnificadas en estos procesos.
Contra este proceso cabe destacar la ayuda que pueden ofrecer actividades directamente relacionadas con la capacidad intelectual, tales como la lectura, juegos de desarrollo mental como el ajedrez, el dominó u otros similares, practicar ejercicio de forma regular y reservar un tiempo para el relax y el descanso de forma asidua y suficiente.
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1 Comentario en "Estrés, depresión y memoria"
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ES MUY INTERESANTE LO QUE DICE EFECTIVAMENTE LA DEPRESION Y LA FALTA DE VITAMINA K VIENE A DESGASTARSE EL CEREBRO Y LO PRIMERO QUE VIENE ES LA FALTA DE MEMORIA Y POR ULTIMO SE PRESENTE CON EL ALZAYMER
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