El mal uso de los antibióticos provoca mayor resistencia bacteriana
El mal uso de los antibióticos aumenta la aparición de cepas resistentes en España
29/10/2007 Estaba por llegar una consecuencia como ésta. Hace ya tiempo que las autoridades sanitarias vienen advirtiendo por activa y por pasiva del peligro que entraña hacer un uso inadecuado, desproporcionado y mal asesorado de los medicamentos....
Hace casi una década que las autoridades sanitarias españolas vienen advirtiendo de los peligros que entraña una costumbre adquirida por una mal entendida y mal interpretada cultura sanitaria: la acumulación de medicamentos y la consiguiente automedicación.
Y es que son ya varias las campañas que, incluso en el terreno publicitario, vienen abundando en la idea de que no podemos erigirnos en improvisados médicos a la hora de aconsejar a vecinos, amigos y conocidos el consumo de medicamento alguno basándonos en el frágil argumento de que a nosotros nos funcionó estupendamente.
Para empezar, conviene recordar que cada ser humano posee unas características orgánicas, médicas y fisiológicas que lo convierten en único e irrepetible. Con tal concepto por bandera, no resulta demasiado difícil adivinar que un mismo fármaco puede resultar casi milagroso para una persona y mortífero de necesidad para otra, aún en el hipotético caso de que, a primera vista, existan coincidencias orgánicas y de compatibilidad más que razonables.
Es por ello que el objetivo de las nuevas campañas emprendidas por Sanidad este año dirigen su mirada a un objetivo inequívoco: conseguir una mayor concienciación de las familias especialmente de los padres y madres como responsables o vigías de la salud del núcleo familiar- en las consecuencias que el mal uso de los fármacos opera en su efectividad. En pocas palabras, lejos de prevenir enfermedades, estamos haciendo más difícil su curación.
¿Existen más o mejores razones para hacer un uso responsable de los medicamentos y no convertir nuestros hogares en auténticos almacenes de Farmacia?
Y es que son ya varias las campañas que, incluso en el terreno publicitario, vienen abundando en la idea de que no podemos erigirnos en improvisados médicos a la hora de aconsejar a vecinos, amigos y conocidos el consumo de medicamento alguno basándonos en el frágil argumento de que a nosotros nos funcionó estupendamente.
Para empezar, conviene recordar que cada ser humano posee unas características orgánicas, médicas y fisiológicas que lo convierten en único e irrepetible. Con tal concepto por bandera, no resulta demasiado difícil adivinar que un mismo fármaco puede resultar casi milagroso para una persona y mortífero de necesidad para otra, aún en el hipotético caso de que, a primera vista, existan coincidencias orgánicas y de compatibilidad más que razonables.
Es por ello que el objetivo de las nuevas campañas emprendidas por Sanidad este año dirigen su mirada a un objetivo inequívoco: conseguir una mayor concienciación de las familias especialmente de los padres y madres como responsables o vigías de la salud del núcleo familiar- en las consecuencias que el mal uso de los fármacos opera en su efectividad. En pocas palabras, lejos de prevenir enfermedades, estamos haciendo más difícil su curación.
¿Existen más o mejores razones para hacer un uso responsable de los medicamentos y no convertir nuestros hogares en auténticos almacenes de Farmacia?
Noticias anteriores
Noticias posteriores
Y además...

No hay comentarios
Escribe tu comentario en "El mal uso de los antibióticos provoca mayor resistencia bacteriana"