Sexo en verano: besos helados
Sexo y verano: ¿Cómo se usa el hielo en la cama?
30/06/2007 El verano sube nuestra temperatura corporal, en todos los sentidos. La práctica del sexo en verano encuentra en el hielo un oportuno aliado que, además de combatir el calor, nos va a permitir un nivel de estimulación realmente interesante...
El verano sube nuestra temperatura corporal, en todos los sentidos. La práctica del sexo en verano encuentra en el hielo un oportuno aliado que, además de combatir el calor, nos va a permitir un nivel de estimulación realmente interesante.
El hielo se convierte en compañía constante durante todo el verano. Refrescar bebidas o conservar alimentos son sus funciones más conocidas pero puede transformarse en un medio más de estimulación sexual en nuestras relaciones y, al fin y al cabo, en verano no corremos peligro de coger un resfriado si hacemos buen uso de él.
Las relaciones sexuales en verano presentan un handicap común: el calor. A la temperatura ambiental, ya elevada, se le añade la corporal, que se dispara desde los primeros juegos preliminares, y terminamos bañados en sudor. Por eso, el hielo puede resultar un elemento muy beneficioso, además de estimulante y creativo.
Un detalle a tener en cuenta está en el lugar, que debe ser fresco, cómodo, que nos permitan facilidad de movimientos sin grandes esfuerzos. Una atmósfera agradable, una música agradable y, por fin, un par de copas con hielo.
El primer paso de la estimulación consiste en desnudar lentamente a nuestra pareja, tomando la iniciativa antes de que lo haga ella. Después, tomaremos un cubito de hielo en nuestra boca y, sujeto entre nuestros dientes, lo usaremos para enfriar nuestros labios y acariciar suavemente el cuerpo de nuestra pareja desde los hombros hacia abajo, incidiendo más detenidamente en el pecho, el ombligo y las piernas. Otra variante consiste en ir bajando desde el cuello, pasando por la espalda, hasta la planta de los pies.
El objetivo de estos besos helados es producir suaves y placenteros escalofríos ante la diferencia de temperatura, además de un nivel de relax muy indicado y un alivio del calor realmente agradable.
El hielo se convierte en compañía constante durante todo el verano. Refrescar bebidas o conservar alimentos son sus funciones más conocidas pero puede transformarse en un medio más de estimulación sexual en nuestras relaciones y, al fin y al cabo, en verano no corremos peligro de coger un resfriado si hacemos buen uso de él.
Las relaciones sexuales en verano presentan un handicap común: el calor. A la temperatura ambiental, ya elevada, se le añade la corporal, que se dispara desde los primeros juegos preliminares, y terminamos bañados en sudor. Por eso, el hielo puede resultar un elemento muy beneficioso, además de estimulante y creativo.
Un detalle a tener en cuenta está en el lugar, que debe ser fresco, cómodo, que nos permitan facilidad de movimientos sin grandes esfuerzos. Una atmósfera agradable, una música agradable y, por fin, un par de copas con hielo.
El primer paso de la estimulación consiste en desnudar lentamente a nuestra pareja, tomando la iniciativa antes de que lo haga ella. Después, tomaremos un cubito de hielo en nuestra boca y, sujeto entre nuestros dientes, lo usaremos para enfriar nuestros labios y acariciar suavemente el cuerpo de nuestra pareja desde los hombros hacia abajo, incidiendo más detenidamente en el pecho, el ombligo y las piernas. Otra variante consiste en ir bajando desde el cuello, pasando por la espalda, hasta la planta de los pies.
El objetivo de estos besos helados es producir suaves y placenteros escalofríos ante la diferencia de temperatura, además de un nivel de relax muy indicado y un alivio del calor realmente agradable.
Noticias anteriores
Noticias posteriores
Encontrarás artículos relacionados en
Y además...

1 Comentario en "Sexo en verano: besos helados"
¡Cargando los comentarios!
Excelente nota sobre vitaminas y suplementos para gente con cáncer en https://www.facebook.com/codeconutrilife, gracias Codeco Nutrilife por tanta buena info.!
Escribe tu comentario en "Sexo en verano: besos helados"